Estudiar el comportamiento de todas las 470 especies de tiburones que existen en promedio, es un enorme desafío que quizá le lleve al humano muchos años y muchas generaciones. Sin embargo, de las especies más populares y más fáciles de encontrar, existe valiosa información que nos hace comprenderlos mucho más.

Cabe recordar que los tiburones son considerados animales asociales, aunque pueden mostrar ciertos grados de interacción social. Algunos se reúnen en grupos llamados “escuelas” como los tiburones martillos, (Sphyrna mokarran) y otras especies que comparten espacios cuando hay abundancia de comida, pero en realidad, los tiburones no necesitan unos de otros para protegerse. Desde crías no muestran algún tipo de vínculo familiar o necesidad de cuidado. Cuando abandonan el huevo o el cuerpo de la madre, se valen por su cuenta y se mantienen alerta ante posibles amenazas por medio de sus sentidos desarrollados.

El comportamiento de los tiburones no siempre es agresivo como se piensa. Si hablamos de un tiburón sarda (Carcharhinus leucas) o un tigre (Galeocerdo cuvier) a la hora de comer, muy probablemente observemos comportamientos hostiles que desencadenan escenas sangrientas hacia sus presas, pero en otras partes del día tienen momentos de calma donde simplemente se desplazan por su rango territorial observando su entorno.

Un comportamiento muy peculiar del tiburón blanco (Carcharodon carcharias) es la cantidad de saltos que da cuando tiene que cazar en lugares templados como Sudáfrica. Sus movimientos están completamente adaptados a las circunstancias para poder capturar animales muy ágiles y veloces como los leones marinos.

Ahora si nos referimos a los tiburones filtradores como el ballena (Rhincodon typus), el peregrino (Cetorhinus maximus) o el boquiancho (Megachasma pelagios), nos vamos a topar con criaturas pacíficas hasta en su hora del alimento, pues no requieren de persecuciones o ni de intensas mordeduras a sus presas. A diferencia de los carnívoros, los filtradores pueden convivir pacíficamente con los humanos. No es que los primeros no, pero hay ciertos movimientos que los investigadores deben observar antes de ingresar al agua, ya que puede resultar peligroso.

La migración se considera una actividad fundamental en la vida de los tiburones, pues de esta depende el encuentro con sus alimentos y la seguridad que requieren para aparearse o tener crías. Su inteligencia y uno de sus sentidos les permite recordar rutas migratorias de sus presas favoritas, así como zonas tranquilas donde pueden realizar determinadas actividades.

Estudiar a los tiburones en su hábitat no es algo sencillo ni algo que esté al alcance de cualquier bolsillo. Hacer un trabajo de investigación que nos ofrezca un panorama de su comportamiento representa un costo muy elevado, pues tan solo un transmisor satelital se adquiere a $5,000 dólares y la mayoría de las veces no vuelve a recuperarse. Ahora multipliquemos el número de especies por el número de equipos que deben adquirirse en repetidas ocasiones para reunir suficiente información.

Ataques

¿Qué tanto hay de cierto en esas películas que muestran a los tiburones como seres sanguinarios con las personas? ¿En verdad tienen ese gusto por matar gente?

Detrás de cada suposición o de cada historia creada, en este caso, las películas, hay ciertos puntos que son reales y muchos tantos que son exagerados para atraer miradas. Algunos tiburones son muy pacíficos y no existe peligro en caso de aproximación, pero otros tienen un instinto depredador tan desarrollado, que por naturaleza los vuelve peligrosos.

En Internet circulan numerosos vídeos falsos sobre ataques de tiburones que desinforman, confunden y modifican aún más nuestra ya de por sí tergiversada percepción. Un tiburón no tiene un comportamiento tan hostil como para saltar fuera del agua al atrapar surfistas o bañistas. Los tiburones solamente aplican estas técnicas cuando están por capturar animales con mucha habilidad y rapidez como se mencionó anteriormente.

Tampoco puede decirse que cada vez más los tiburones tienen comportamientos más hostiles hacia los humanos por un número ascendente de ataques. Realmente no es que existan más ataques sino que se incluyen dos cosas: que ahora hay más formas de comunicación que anuncian globalmente lo acontecido y que el aumento de personas en el mundo ha incrementado también el número de bañistas, haciendo que los encuentros sean más frecuentes.

Acecho

En la naturaleza algunos tiburones que cazan focas o leones marinos, patrullan las áreas donde estos animales ingresan al agua, pero no acechan en sí. Estos peces deben mantenerse en constante movimiento y no pueden inmovilizarse para acechar futuras víctimas como si se tratara de un tigre o un cocodrilo bajo el agua. Tampoco hay evidencia alguna de que un tiburón haya estado en espera de personas o de alguna presa solitaria durante mucho tiempo. Los tiburones son suficientemente inteligentes para saber retirarse cuando una situación se complica o demora demasiado.

Tiburón blanco

Mucha gente se pregunta por qué los científicos se enfocan tanto en el tiburón blanco y no en otros tipos de tiburón, habiendo cientos. Los mismos investigadores han asegurado que Carcharodon carcharias no es un animal sobrevalorado que deba recibir poca importancia pese a su popularidad. Señalan que si de competencias olímpicas se tratara, destacarían como “el mejor atleta del mundo” por su gran habilidad tanto para saltar fuera del agua como para sumergirse a cientos de metros, además de la resistencia y adaptación que muestra en su entorno. En pocas palabras, los grandes blancos son los máximos exponentes en comportamiento, habilidades y características generales de los tiburones.

¿Tiburones con personalidad?

La personalidad se refiere a ámbitos humanos, pero por muchos años los científicos se han encargado de estudiarla en varios tipos de animales, incluidos los tiburones. Ante varias pruebas repetitivas con distintas variables, se determinó que los tiburones no son robots ni máquinas tontas, sino organismos con personalidad. Existen personalidades agresivas, inseguras, sociables, pacíficas, y muchas otras que también son halladas en el ser humano.

 

 

 

Fuentes

https://www.smithsonianmag.com/science/qa-diving-deep-killer-shark-science-shallows-180959530/

https://www.smithsonianmag.com/science-nature/do-sharks-really-have-personalities-24255652/