Los tiburones no son come- hombres ni son furiosas bestias que sólo viven para alimentarse de todo lo que encuentran a su paso. Existe mucha desinformación acerca de la vida de estos peces. Algunas personas creen que no es necesario protegerlos porque basta con que de un mordisco acaben con lo que se mueve. No es así.

LA NECESIDAD DE CONSERVAR LA VIDA DE LOS TIBURONES
Conocer, apoyar y planear estrategias de conservación de los tiburones es un asunto importante tanto para el ecosistema acuático como para la vida de los seres humanos. Sí, la existencia de los tiburones tiene interés para las personas y en el medio ambiente terrestre.

Como ya se sabe, la cadena alimentaria necesita que todos sus eslabones estén completos. A falta de uno, la cadena se fragmenta e inician múltiples afectaciones en el mar. Los tiburones están en la cima de la cadena alimentaria, por lo que si sus presas son escasas debido a la contaminación, sobrepesca o cualquier otra causa, tienen mayor probabilidad de perecer o incurrir en conductas agresivas o anómalas.

Pero además de lo anterior, los tiburones son útiles y preciosos para la vida humana. Muchos de ellos limpian el océano al consumir los restos de los animales muertos y el plancton, por lo que también se previenen las plagas de algas perjudiciales y las que dan origen a la marea roja.

El conocimiento de la anatomía de los escualos brinda información útil de la fisiología de los peces y sobre el origen y la evolución de los animales marinos e incluso de los seres humanos, en vista de los millones de años que han estado en la Tierra. Sus características anatómicas inspiran y dan ideas a científicos e ingenieros para diseñar máquinas, herramientas y aparatos de transporte.

Las últimas investigaciones abren el abanico de posibilidades aplicadas en la salud humana. El conocimiento sobre las propiedades de su sangre (tiene anticoagulantes que pudieran ser útiles en el tratamiento de enfermedades del corazón), de su sistema inmunológico y de sus sentidos altamente desarrollados generan interés y optimismo en las comunidades científica y médica, que planean aplicar a los humanos mediante dispositivos o intervenciones, entre otros métodos.

Debemos mucho a los tiburones. Queda claro que protegerlos y conservarlos son tareas necesarias.

ORGANIZACIONES A FAVOR DE LA CONSERVACIÓN DE TIBURONES
La buena noticia es que muchos países y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales ponen esfuerzos en proteger y conservar las especies de tiburón. En 1991 Sudáfrica se convirtió en el primer país en proteger legalmente al tiburón blanco, quizá el que tiene una imagen más afectada. Ese mismo año la ONU (Organización de las Naciones Unidas) prohibió la pesca de enmalle en alta mar, gracias a lo cual las poblaciones de tiburón salmón (Lamna ditropis) se recuperaron ligeramente. Después, en el año 2000, Estados Unidos puso en vigor la Ley de Prohibición del Aleteo de Tiburones.

Una de las organizaciones internacionales más involucradas en la conservación es la FAO (Food and Agriculture of the United Nations u Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) que a través de su Departamento de Pesca y Acuicultura, ordena el Plan de Acción Internacional para la Conservación y Ordenación de los Tiburones, que regula, evalúa y garantiza la sostenibilidad de la pesca de tiburones.

Otra organización comprometida con la causa es la WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza), que busca la preservación del medio ambiente en general. Preocupada por la sobrepesca de tiburones, elaboró una iniciativa llamada Smart Pesca (Pesca Inteligente) cuya intención es mejorar la gestión de las áreas protegidas en que se encuentran los tiburones y desarrollar proyectos ecoturísticos en el hábitat natural de los escualos. Además, dirige y apoya los proyectos WWF Hong Kong Shark Fin Initiative y Smart Fishing Network Initiative-Asian Seafood Guides.

Por otro lado, la CITES es la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres ha añadido algunas especies de tiburones al grupo de aquellos protegidos. La Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN , en un informe, declaró que para afrontar el problema de los tiburones en peligro de extinción, es necesario: a) garantizar la eliminación de la práctica del aleteo, b) cumplir las limitaciones de captura de las especies, c) mejorar el monitoreo de los establecimientos que ofrecen pescado, d) reducir la captura incidental, e) invertir en investigaciones y evaluaciones y f) cooperar con otros países para lograr el objetivo.

Algunos grupos de conservación son más pequeños y menos conocidos, pero su labor no deja de ser importante. De hecho, algunos miembros de dichos grupos se hacen a la mar y se encargan de liberar a los tiburones atrapados en redes abiertas y objetivos de la pesca ilegal. Asimismo, luchan contra la venta de la sopa de aleta de tiburón y tratan de desenmascarar un negocio que lucra asegurando propiedades milagrosas en la sopa, no comprobadas.

ESTRATEGIAS AL ALCANCE DE TODOS
Las organizaciones no deben ser las únicas preocupadas por la protección y conservación de los tiburones. A través de estrategias sencillas puede reducirse las actividades que involucran la matanza masiva de los escualos. A tomar nota:

– Si el consumo de pescado es frecuente, es importante cerciorarse de que el establecimiento y sus proveedores tienen certificación legal o gubernamental que constata una actividad sostenible.

– Si la pesca recreativa y deportiva todavía persiste en una localidad, es complicado erradicarla, así que es más factible apoyar y promover la captura y liberación de los tiburones al mar. No hay que olvidar que la pesca recreativa es una actividad discutible y es importante informarse e informar a los demás sobre los riesgos que implica en los tiburones.

– Es elemental no apoyar el consumo de sopa de aleta de tiburón o de productos elaborados con cartílago. Se suele decir que contienen nutrientes valiosos y propiedades casi milagrosas, lo cual encierra más mentira que verdad.

– En caso de comprobar actividades ilegales o que atentan contra la vida de los tiburones y ponen en peligro la supervivencia de poblaciones reducidas, no se debe dudar en denunciar ante las autoridades pertinentes.

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