Mucho se ha hablado de tiburones extraños y enormes que existieron hace miles de años. Las evidencias fósiles comprueban que estos peces cartilaginosos no son nuevos en la Tierra y que, al parecer, llegaron para quedarse.

Si hacemos cuentas comparativas con los animales prehistóricos más populares de todos los tiempos, es decir, los dinosaurios, podemos concluir que los tiburones aparecieron primero, ya que dichos grandes reptiles surgieron hace 231-243 millones de años atrás aproximadamente. Esto hace a los tiburones aún más interesantes, pues significa que resistieron varias eras geológicas y muchos cambios importantes en la Tierra que miles de criaturas no pudieron afrontar.

Las evidencias más antiguas de tiburones en los mares del planeta datan de aproximadamente 450-420 millones de años, lo que comprendió el período Silúrico. Este período se caracterizó porque los niveles del mar eran altos y los arrecifes de coral comenzaban a formarse lentamente. La temperatura terrestre era cálida y animales como moluscos y trilobites eran las formas de vida más comunes.

Sus primeros años

Aunque aún se conservan algunos rasgos, los tiburones de antes fueron muy diferentes a los modernos y hasta bastante raros, pero en aquellos tiempos, contaban con lo necesario para la supervivencia. También la Tierra era muy poco parecida a la que hoy podemos admirar. No existían los continentes que hoy conocemos sino solo un par: Laurasia y Gondwana, rodeados de un inmenso océano.

Muchos ancestros de tiburones tanto de agua salada como de agua dulce, murieron tras las extinciones masivas, pero muchos otros sobrevivieron y evolucionaron, dando paso a nuevos géneros y especies. El período Carbonífero, que comprende entre 360 a 286 millones de años atrás, se conoce como “La edad de oro de los tiburones” pues se mantenían en su etapa de mayor diversidad y criaturas exóticas con sorprendentes características dominaban las aguas. Pero con un mundo tan activo y cambiante, esto llegó a su fin.

La “Gran muerte”

Según las teorías que se han estructurado con base a los estudios y hallazgos, hace aproximadamente 250 millones de años, se sufrió una extinción masiva de especies, la más grande que se ha registrado en la vida del planeta, donde nueve de cada diez tipos de criaturas marinas y siete de cada 10 criaturas terrestres, desaparecieron; aparte de plantas, insectos y otros miles de organismos. Esto dio como resultado la pérdida del 95 % de toda vida. A esta etapa se le conoce como “Gran muerte” o extinción del Pérmico-Triásico y unos cuántos tiburones fueron sobrevivientes. ¿Pero como fue posible?

Dientes fosilizados encontrados en diversas regiones del mundo, indican que los ancestros de tiburón pudieron vivir a la “Gran muerte” gracias a que lograron sumergirse a profundidades que para otros animales era imposible. Una ayuda importante fue que por mucho tiempo se nutrieron de animales de las profundidades marinas.

Posteriormente, la extinción del Triásico-Jurásico hace 210 millones de años y la extinción del Cretácico-Terciario hace 65 millones de años, aproximadamente, fue motivo de pérdida de numerosas pérdidas de tiburones, pero no fue suficiente para que desaparecieran por completo de la Tierra. Cerca del 80 por ciento de las familias de tiburones y rayas permanecieron ante este evento. Los sobrevivientes fueron evolucionando de tal manera que permitieron el desarrollo de tiburones modernos. En total, los tiburones han sobrevivido a cinco extinciones masivas.

Primeros ancestros

El ancestro más antiguo del que se tiene evidencia se conoce como Elegestolepis, gracias a sus fósiles de escamas placoides de hace 420 millones de años.

Helicoprion es un género de tiburones que surgió hace 280 millones de años. Su reconstrucción digital permitió observar que sus dientes estaban acomodados en forma de espiral en la mandíbula inferior.

Stethacanthus es otro ejemplo de género con características extrañas en la anatomía externa. Este grupo vivió hace 323 millones de años y se distinguía por medir apenas 70 cm y porque los machos poseían una aleta dorsal en forma de yunque cubierta de espículas (en vez de dentículos dérmicos) que también abarcaban un área de la parte superior de la cabeza.

Los modernos

Mucho tiempo después, hace unos 100 millones de años en promedio, aparecieron tiburones con características más relacionadas a los tiburones modernos. Ptychodus mortoni fue un tiburón de 10 metros de longitud que vivió hace 89 millones de años. Esto se conoce por los estudios a sus restos hallados en 2010 en lo que hoy es Kansas. Cretoxyrhina mantelli fue otro individuo de casi la misma época pero de seis metros de largo que poseía aproximadamente 250 dientes de 6 cm de largo.

Más “recientemente”, hace unos 16 millones de años, apareció uno que hasta la fecha, mantiene la atención de los científicos: el Megalodón.

Carcharodon megalodon fue un enorme tiburón de aproximadamente 18 metros de longitud con una mandíbula de tamaño y fuerza colosal, capaz de ejercer una fuerza de mordedura de 11,216 a 18,354 kg., la suficiente para triturar huesos con sus piezas dentales de 15 cm de largo.

Pesaba alrededor de dos toneladas y su mandíbula se abría hasta dos metros. Se le relacionó con el gran tiburón blanco moderno por su fisionomía muy similar, pero en una versión mucho más grande. Ante esto se sigue analizando si existe alguna relación. Se estima que el Megalodón desapareció hace 1.6 millones de años.

 

 

Fuentes

https://sharkopedia.discovery.com/shark-topics/prehistoric-sharks/

http://ocean.si.edu/sharks

http://www.bbc.com/earth/story/20151003-the-epic-history-of-sharks

https://en.wikipedia.org/wiki/Shark#Evolution