La cola o aleta caudal de un tiburón es una parte esencial de su anatomía y una de las aletas más indispensables para el movimiento, pues con ella se impulsan hacia adelante alcanzando la velocidad deseada de acuerdo a la rapidez con la que la muevan.

No todas las colas son iguales. Estas dependen mucho del tipo de especie al estar adaptada a su modo de vida y a su fisonomía. En pocas palabras, varían de acuerdo a la evolución de los tiburones en ambientes separados. Las hay grandes, pequeñas, en forma de luna, de lóbulos dispares, anchas o estrechas. Realmente hay colas con formas demasiado extrañas pero que cumplen una excelente función en la vida de este escualo.

La aleta caudal está localizada en la parte final del cuerpo del animal, en este caso, del tiburón. Después del tronco, hay una parte estrecha que se conoce como pedúnculo caudal y marca la diferencia entre la cola y el resto del cuerpo. Como complemento y refuerzo, la quilla o quillas caudales son crestas crecidas y desarrolladas sobre el pedúnculo caudal que sirven para dar soporte a la aleta. No todas las especies muestran quillas.

Aquellos tiburones de nado rápido, tienen una cola en forma de media luna con lóbulos más simétricos y no muy largos. Los que desarrollan lóbulos superiores más grandes que los inferiores se mueven más ágilmente de manera súbita para tener rachas veloces, pero también, algunos que cuentan con un lóbulo inferior más largo que el superior, pueden despegar mucho más rápido cuando atacan desde abajo.

Clasificación de la aleta caudal según su forma

Heterocerca

La cola heterocerca es cuando hay una ausencia de simetría respecto al plano horizontal de la cola. Puede ser de dos tipos, epicerca e hipocerca.

La epicerca es cuando las vértebras de la columna se extienden a lo largo del lóbulo superior de la cola, haciéndola más larga y visiblemente más asimétrica.

La hipocerca es lo mismo que la anterior, pero en este caso con el lóbulo inferior.

Hay distintos tipos de cola heterocerca.

La punta de los lóbulos puede ser ancha, delgada, con terminación en punta o con terminación redondeada. Con puntas coloridas o del mismo tono que el resto del cuerpo.

Del género Alopias sobresalen los tiburones con cola de látigo, por lo que son conocidos como tiburones azotadores o peces zorro. Se caracterizan por emplear su delgada y alargada cola epicerca (que puede ser más larga que su cuerpo) como arma para cazar, agitándola en el agua para aturdir y golpear a los peces cercanos. Estos movimientos son increíblemente rápidos y violentos como si se tratase de un látigo, por lo que muchas veces los peces no tienen oportunidad para reaccionar. Se estima que estos tiburones tienen una puntería del 60 %.

El tiburón tigre (Galeocerdo cuvier) cuenta también con una cola epicerca, pero el lóbulo superior no es tan largo como para utilizarlo en su defensa. De igual manera, el tiburón blanco (Carcharodon carcharias) tiene una cola heterocerca aunque no lo parezca. El lóbulo superior es ligeramente más largo que el inferior y además, presenta distintas quillas caudales, algo que no todas las colas de este tipo llevan acompañadas.

El tiburón martillo común (Sphyrna lewini), el tiburón azul (Prionace glauca), el tiburón trozo (Carcharhinus plumbeus) o el tiburón oceánico (Carcharhinus longimanus), por mencionar algunos ejemplos, poseen evidentes colas epicercas.

Los tiburones ángel (género Squatina) son claro ejemplo de la excepción. Su cola es hipocerca y rara vez es visto en algún tipo de tiburón. Esto se presenta más en peces voladores.

Homocerca

La cola homocerca se refiere a que la columna se extiende por una distancia muy corta hacia el lóbulo superior sin lograr hacer que se extienda demasiado, por lo que la cola luce más simétrica respecto al plano horizontal. Dentro de esta clasificación se distinguen diferentes formas:

Cóncava

Convexa

Falcada

Marginada

Lunada

Furcada

Redondeada

Truncada o recta

Estas formas son aplicadas para rayas y tiburones, pero estos últimos solo cuentan con algunas de ellas.

Colas de extrañas formas

El tiburón nodriza (Ginglymostoma cirratum) es un ejemplo de colas con forma muy extraña. Su aleta caudal es alargada pero no logran distinguirse de forma separada los lóbulos superior e inferior, sino que se observa una forma triangular con una punta  superior curveada dividida en dos lóbulos pequeños.

La cola del tiburón cebra (Stegostoma fasciatum) es otra rareza de la naturaleza al mostrarse totalmente alargada y con un tamaño que comprende casi la mitad de la longitud corporal del animal.

El tollo cigarro (Isistius brasiliensis) es extraño en todo su ser. Su forma es redondeada muy similar a la de los peces comunes, pero sus ojos delatan su naturaleza de tiburón. Sus aletas son extremadamente cortas para el tamaño de su cuerpo (no mide más de 56 cm de longitud) y tiene una cola de lóbulos dispares con una terminación aplanada en el superior, mientras que el inferior termina en forma triangular y es más corto. La cola está resaltada con bordes oscuros.

 

 

 

Fuentes

Guisande González, Castor. Tiburones, Rayas, Quimeras, Lampreas y Mixínidos de la Península Ibérica y Canarias. Ediciones Díaz de Santos, May 1, 2013.

Rodríguez, Fabián. Acuariofilia Rentable.

http://www.fao.org/3/a-i5445e.pdf

http://www.fao.org/fishery/species/12339/en